
LA LUCHA CRISTIANA
Ef:6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.
Hermanos el versículo que antecede nos describe el tipo de lucha que tiene todo cristiano, no luchamos contra ejércitos humanos, en un plano humano, sino contra fuerzas espirituales , en un plano espiritual.
No podemos por tanto creer que usaremos armas de fabricación humana para esta lucha, tampoco nuestras humanas fuerzas serán de gran ayuda en la batalla y nuestras humanas estrategias carecen de valides en este terreno espiritual. En otras palabras el hombre, por si solo, no esta calificado para pelear esta batalla y si no se percata de esto el resultado inevitable será la derrota.
¿Como pues podremos enfrentar al adversario, si estamos en tan gran inferioridad de condiciones?
Lo primero que debo hacer es caer en la cuenta que nada de lo que yo me proponga hacer para el Señor podrá llegar a buen termino, si antes no me entrego a Él y espero en El.
Salmos:5:3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré á ti, y esperaré.
¿ Que debo esperar?
Que el Señor me hable, que el me diga lo que tengo que hacer, que el me utilice, como una herramienta.
Ningún soldado cuando llega al campo de batalla, se lanza en forma impulsiva, a enfrentar a el enemigo, sino que espera y cumple al pie de la letra las ordenes de su superior. Cuanto mas el soldado de las filas celestiales, necesita la guía de su Señor, para tan singular lucha.
Notemos que en el versículo anterior se repite la frase "de mañana" , y no es una redundancia, si no una fuerte llamada de atención, cuando comienza el día , por la mañana, me presento ante mi Capitán y espero sus instrucciones.
Que es muy distinto a lanzarme al mundo yo solo, confiado en mis fuerzas y luego tener que clamar al Señor cuando me veo sitiado y avergonzado por el enemigo.
Es que no tuve en cuenta que no luchamos contra sangre ni carne, que aun las armas que conozco son inútiles para enfrentar a este adversario.
Por lo cual el mismo Dios , nos proporciona armas no humanas, para que este enemigo sea vencido.
Efesios:6:13-17 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo. Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia. Y calzados los pies con el apresto del evangelio de paz; Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios.
He aquí un conjunto de armas capaces de derrotar al maligno; siempre y cuando sepamos como usarlas.
Ahora bien, todo soldado una vez que es reclutado, recibe un riguroso entrenamiento que le capacitará, para ir al frente de batalla. Todo cristiano recibe, cuando cree, el Espíritu Santo y este le capacitará luego.
Por lo cual , si tu vida espiritual esta fallando, no podrás vencer en la batalla, porque has abandonado el entrenamiento; ya no hablas con tu Capitán, ya no escuchas a tus camaradas, ( porque no te congregas con ellos), has bajado tu escudo de la Fe, ya no tomas en tus manos la espada de la palabra, y te tambaleas dudando entre la verdad y las fábulas. En semejante situación eres presa fácil de aquel que como "león rugiente esta buscando a quien devorar".
¿ Como pues, venceremos?
Efesios:6:18 Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos.
Orando, la oración es la clave; solo en oración puedo decirle a Dios, "aumenta mi fe"; solo en una actitud de oración el Espíritu Santo, me rebela su palabra, me enseña a usar esa espada, me instruye en su justicia, me muestra la verdad; solo allí hay virtud y la salud que Cristo ganó por nosotros en la Cruz.
Juan:15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.
No podemos permanecer ociosos ante tanto trabajo por hacer, pero no podemos hacer nada sin Cristo. Por lo cual hermanos, es vital que llevemos una vida de oración , para poder vencer, ya que "todo lo puedo en Cristo que me fortalece".
Sí, en la cámara secreta de mi oración personal, y habiendo dejado a los pies de la Cruz toda carga; es donde día a día recibo el poder para vencer. Es donde; dejando mis harapos de pecados en la Cruz de Cristo; soy vestido de toda la armadura de Dios.
Solo hay un camino a seguir para ser un cristiano victorioso y este es : vivir una vida de oración y entrega.
¿ Querrás pagar este precio?
Solo recuerda, mucho mas pagó por ti Jesús , en la cruz.
por Hernán S. Cardozo
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